El día comenzó a las 05:30 de la mañana. Tras prepararme y comprobar que lo tenía todo, salí con mi madre por la puerta de casa, nos montamos en el coche y nos dirigimos a la parada de autobús.
Me senté en los asientos del final, con mis compañeras de clase. Pasamos las cuatro horas de viaje hablando, jugando y leyendo. Cuando por fin llegamos a Madrid, esperamos en la entrada del Prado a que los profesores cogieran las entradas. Al entrar al museo, dejamos nuestras pertenencias y comenzamos la visita. Nos dividimos en dos grupos y fuimos en direcciones contrarias para no coincidir en ningún momento. Vimos varias salas con cuadros de tema mitológico, acompañados, en mi caso, por Paco, que nos iba contando los mitos representados en cada cuadro.
Al pasar las dos horas de visita, nos dejaron tiempo libre, que aprovechamos para rápidamente dirigirnos a Gran Vía y comer. Con el tiempo restante, fuimos a Primark para echar un vistazo, lo que hizo que nos retrasáramos un poco para llegar al punto de encuentro, y tuvimos que volver a paso rápido, casi corriendo. Desde allí, fuimos en grupo al Museo Arqueológico. Fue un paseo de casi media hora, con lluvia. Era una lluvia ligera y que no moja apenas, ''meona'', como dice mi madre.
Al llegar al museo, dejamos las cosas en taquillas, lo cual nos llevó alrededor de quince minutos, ya que éramos muchas personas y el espacio de las taquillas, muy reducido. Luego, nos volvimos a separar, y a cada grupo le tocó una guía. Nosotros empezamos un poco más tarde, para, de nuevo, no encontrarnos durante la visita. La guía se presentó y nos habló de Hispania romana, mostrándonos cosas encontradas en excavaciones y hablándonos de los usos y lugares donde se utilizaban. Luego pasamos a las esculturas y bustos, que fue mi parte favorita, ya que la escultura grecolatina me parece muy hermosa. Justo después, nos dirigimos a los mosaicos, y vimos un mosaico que ''narraba'' los doce trabajos de Hércules, aunque había partes un poco destrozadas, y no se podían apreciar muy bien. Luego, la guía nos enseñó unas pocas más reliquias, pero yo tuve que marchar ya que la taquilla que yo compartía, con una chica del otro grupo que ya había bajado, había quedado abierta.
Al salir del museo, quedé con una amiga de Madrid. Nos dirigimos a Gran Vía y entramos a Primark. No compramos casi nada, y tardamos unos veinte minutos, pero aún así se nos echó el tiempo encima. Al salir, nos chocamos con Paco, Óscar, Irene y unas pocas más personas. Ellos siguieron bajando dirección a Plaza España, y nosotras paramos en Dunkin' Donuts para que yo me comprara mi saludable cena(ironía). Nos dirigimos al autobús, donde ambas nos despedimos. Al subir, vi que otros alumnos le habían quitado el sitio a mis compañeras, pero aunque hablamos con los profesores, no se cambiaron. Acabé leyendo Orgullo y Prejuicio, escuchando música y estudiando chino todo el viaje.
Cuando por fin llegamos a León, mi madre me esperaba en el coche. Me monté y me fui a dormir nada más llegué a casa.
Y al día siguiente, la misma rutina de todos los días.
jueves, 18 de febrero de 2016
martes, 16 de febrero de 2016
madrid (28.02.2016)
LA FRAGUA DE VULCANO
Es un óleo sobre lienzo, pintado por Diego Velázquez en Roma en 1630.
Se puede apreciar a Apolo, a la izquierda, gracias a la corona de laurel y la luz del sol que ilumina su cabeza. A su derecha se encuentra Vulcano(Hefesto en mitología griega), con la cadera torcida por cuando su madre Hera le tiró del Olimpo nada más nacer. El resto de personajes que aparecen en el cuadro son los cíclopes que trabajaban en la fragua, aunque son representados con dos ojos.
Se representa el momento en el que Apolo le cuenta a Vulcano que su mujer Venus le está siendo infiel con su hermano Marte. Se puede ver al marido sorprendido, y a los cícoples haciendo caso al dios del sol, de la medicina y de la música.
En el mito griego, Hefesto, tras descubrir esto, les pone una planta a su mujer y a su hermano. Pone unos hilos mágicos en la cama, para que, cuando ambos se tumben, queden atrapados y les sea imposible liberarse. Cuando Ares y Afrodita quedan atrapados, Hefesto llama al resto de los dioses para que se rían de ellos, y las diosas se tapan los ojos escandalizadas, mientras que los dioses se ríen y observan a Afrodita.
La obra original tiene los colores un poco desgastados y oscurecidos, ya que(o esto dice Paco) el uso de las velas en la antigüedad, al provocar humo, manchaba las pinturas.
EL JUICIO DE PARIS
Es un óleo sobre lienzo, pintado por Rubens hacia 1638.
En la obra aparecen(de izquierda a derecha) Paris, Hermes, Atenea, Afrodita, Eros y Hera. Se puede reconocer a Hermes por el sombrero y los zapatos alados, uno de sus signos más característicos, y el caduceo, una vara rodeada por dos serpientes que Apolo le dio a Hermes. Atenea puede ser reconocida gracias a la armadura y el casco que tiene a su izquierda, ya que es la diosa de la estrategia guerrera. Afrodita puede ser reconocida por la corona de flores y por Eros(Cupido en la mitología romana) agarrándose a su pierna. Hero lleva una tiara y está junto a un pavo real, su animal sagrado(mito de Argos).
En el mito, Tetis y Peleo están celebrando su boda, y todos los dioses están invitados, excepto la diosa de la Discordia. Ésta, enfadada, aparece y deja una manzana dorada en la mesa dirigida a la mujer más hermosa. Zeus, que no quiere tener que elegir entre sus hijas y su mujer, le deja la tarea a Paris. Atenea le ofrece convertirle en el hombre más fuerte del mundo, y que no pueda ser vencido en ninguna batalla, pero a Paris no le interesa. Afrodita le ofrece casarle con la mujer más hermosa del mundo. Finalmente, Hera le ofrece convertirle en el hombre más poderoso de mundo y convertirle en emperador de Asia, lo cual a Paris tampoco le interesa, ya que conlleva trabajo.
Acaba decidiéndose por Afrodita, y se puede ver en el cuadro por el ángel encima de su cabeza, coronándola con una guirnalda de flores.
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